Carlos y Carlos y Miguel

Estan Carlos y Carlos en una habitación sentados en sillas. La habitación tiene una lamparita blanca, que es la unica fuente de luz.


Carlos: Tengo frio.
Carlos: (gruñe).
Carlos: Tengo hambre.
Carlos: (gruñe).
Miguel: Hola.
Carlos: (gruñe).
Carlos: ¿Quién sos?.
Miguel: Miguel, el que miguelea.
Carlos: Ah. ¿Cómo se miguelea?.
Carlos: (gruñe 2 veces).
Miguel: Miguelear es muy facil. Lo único que hay que hacer es aparecer y hablar, lo primero que se venga a la mente.
Carlos: (mira su reloj) ¡Mira la hora! Tenes que irte, fue un placer conocerte.
Carlos: (Aciente con la cabeza gruñendo).
Miguel: ¡Igualmente! (acto seguido su tamaño disminuye hasta que desaparece).
Carlos: (gruñe).
Carlos: (gruñe otra vez).
Carlos: (se pone a llorar).
Carlos: (se tira al piso).
(aparece Miguel de nuevo).
Miguel: ¿Que les pasa?.
Carlos: Estamos intentando miguelear.
Carlos: (gruñe).
Miguel: Pero no es así, el primer paso par miguelear es no tener coherencia.
Carlos: ¡Que es la coherencia?.
Miguel: Lo que no hay que tener.
Carlos: (gruñe, salta, se duerme y llora).
Miguel: Muy bien, Carlos esta aprendiendo.
Carlos: No se como hacer para llorar dormido.
Miguel: No hay explicaciones cuando migueleás.
Carlos: Miguel tiene razón (y sigue durmiendo, saltando y llorar).
Miguel: Esperen. Esto no tiene coherencia, ni es absurdo, es cualquier cosa. NO estamos haciendo nada.
Carlos: (gruñe tristemente)
Carlos: Tenes razon,vamos a hacer algo coherente. Les propongo que contemos una historia.
Miguel: Esto ya es una historia.
Carlos: (gruñe).
Carlos: Esto no tiene sentido.

Blanco


 Conocí a un blanco incoloro e inodoro. No lo veía, ni lo olía, pero estaba ahí. ¿Cómo se que era blanco si no lo veía?... no tengo idea, que era blanco es un decir. De hecho no estaba ahí. A veces lo saludo pero nunca me responde, a veces le aviso que me voy pero nunca esta, es tan alto como yo, pero nunca lo pude ver con claridad. Algo. Otra cosa. Algo más. Me aburrí. No sé que era, chau.

Pato

Ese pato me odia. Llevo años bajo su oscura mirada, llena de odio y resentimiento, acechandome, buscando el momento justo para atacar, lanzarse hacia mi yugular y dar la mordida que acabará con mi vida. Al sentir su presencia, un escalofrío recorre mi cuerpo, de pies a cabeza, me hace conocer el miedo (sensación que ya empieza a ser normal), como ningúna otra cosa pudo lograr hasta ahora. El pato no habla. Siempre en silencio,  pasa día y nioche en su laguna, sin descansar, pensando en su próxima jugada, que intentara (con o sin éxito), quitarme la vida.
 Pero esto tiene que cambiar. Mi vida es pensar si mañana seguiré vivo. Esto no es vida, y todo por ese pato. Hoy lo voy a enfrentar. Voy a ir a su laguna, cuando este distraido, me tiraré sobre él, lo atraparé, y finalmente lo mataré. Pero hablar es más facil que actuar. Ahora se encuentra en su laguna, como siempre, quieto, sin pestañear. Llevo horas mirándolo, y el sigue igual. Su inscripción "Made in China" me da mucho en que pensar.

Ángel


 Difícil explicar lo que pasó. No creo que para nadie sea fácil explicar la aparición de un supuesto ángel que, para colmo, cae del cielo enfrente mio. Bueno, yo estaba seguro de que era un ángel, pero Según otros, una especie de caballo, que había surgido de la tierra (para mi sigue siendo un ángel, yo lo ví caer del cielo y, ¿què caballo hace eso?). Se encontraba en silencio, tendido sobre el asfalto, inmóvil. Estaba malherido, sangrando, tendido sobre el asfalto, con sus crenchas caídas. Yo me encontraba paralizado ante lo que estaba viendo. Estaba asustado, en silencio sin saber lo que iba a pasar. En ese momento, el ángel abrió los ojos. Tristes, con miedo, reflejaban dolor, reflejaban la muchedumbre que lo rodeaba, que lo sacudía, le hablaba.
 Más dificil que todo esto fué enterarse lo que venía despues. Resultó que ese ángel o caballo, tendido o sangrando, no era más que una campaña de marketing. Si, también me costó entenderlo.
   
 

Poeta


Estaba frustrado de mi vida, decepcionado de mis logros, siempre como el segundo, atrás, escondido, sin saber para donde escapar por eso recurro a la hoja y al papel, me refugio en lo que escribo, escapo de la realidad. Olvido mis problemas por un momento, aunque al mismo tiempo estoy consciente de que “no sirve”, nadie comprende, nadie valora al poeta. El excluido, infravalorado individuo, debe justificar lo que lo hiere, tratar de aceptarlo. A base de mi experiencia tengo una conclusión. Parecerá pesimista, pero después lo que viví no puedo decir otra cosa. El poeta es mierda. Así de fácil, sin vueltas. Siempre creí que la sociedad era la culpable, que era vacía, que no pensaba, seguían un patrón definido por los de arriba, los que cagan a los de abajo, que les gusta ser cagados y cagar a los de más abajo. Esto, seguro, algo de verdad tiene. Pero debe haber algo más. Uno siempre se victimiza, culpa al otro, lo hace cargar con sus errores.                                              

Recuerdo

El siniestro recuerdo impedía mi reflexión. Su angustiante naturaleza, basada en infinito dolor, dejaba desconcertado hasta a el más idiota, sin conocimiento alguno.
 Pasé mi vida en un oscuro rincón neurótico, sin concebir un pensamiento alegre. Mi miedo era indiscutible. Pasada día y noche con la duda...¿era real ese maldito recuerdo, o no era más que otra jugada de mi preciosa locura?, no lo se y no quiero saberlo, se lo aseguro. Con una omnipotencia espeluznante, llegó a causar la evocación de escépticos pensamientos que la ciencia no sería capaz de corroborar.
 Es por esto (y por otras cosas, que es mejor no mencionar) que recibo los intencionales insultos y maltratos, ocasionados por antagónicas personas, incapaces de comprender mis ideales.